Llamadme feminazi

Estándar

femenHace ya no sé cuántos años, Henry Kissinger estuvo en Uviéu, no recuerdo con qué objeto, y unos cuantos fuimos a recibirle con la inevitable pitada de protesta. A mi lado, una chica de no más de dieciséis años se desgañitaba gritándole improperios al ex secretario de estado de los Estados Unidos; estaba fuera de sí, una verdadera ménade junto a la cual parecíamos, todos los demás, o bien sus víctimas, o bien mansos corderos estupefactos. Poco a poco se fue quedando sola, como si el resto de los manifestantes temiéramos que nos contagiara su descrédito. El ridículo es contagioso. El sentido del ridículo, no tanto.

Hay que ser justos con aquella chica, aunque sea tarde: estaba en su perfecto derecho a dar rienda suelta a su rabia, y nadie debería haber creído que su falta de decoro (si es que era eso lo que nos sonrojaba) le quitaba parte de razón. No era ella quien había bombardeado Camboya. Sobre la conciencia de aquella adolescente no pesaban las atrocidades de Chile, Uruguay, Argentina, Vietnam. Era Kissinger quien debía avergonzarnos, pero durante unos minutos olvidamos por qué estábamos allí. La única que no lo olvidó fue aquella chica.

Esta semana, tres activistas de Femen irrumpieron en el Congreso y el mundo se vino abajo. Es un decir, claro: lo que ocurrió más bien es que hubo quien se vino arriba, la derecha en bloque con el ministro Brighella a la cabeza, cómo no, pero también una parte de la sedicente izquierda, llena de argumentos (es otro decir) contra todo: qué es Femen, qué hace Femen, qué pintan esas chicas con el cuerpo pintado, cómo es posible que no se den cuenta de que al desnudarse en público están siendo víctimas de la cosificación del cuerpo femenino (¿no será que en el fondo no nos creemos que su cuerpo sea realmente suyo?), lo desafortunado del lema (“Aborto es sagrado”) que exhibieron ante sus atónitas señorías. Y más por el estilo.

Lo que yo vi, en cambio, fue a tres chicas que eligieron hacer visible su rechazo a una legislación represiva y misógina y que lo hicieron como quisieron y cuando quisieron. Escogieron un lema altisonante y mal construido. Enseñaron las tetas. No respetaron el turno de palabra. De acuerdo. Pero no son ellas quienes están condenando a miles de mujeres a recurrir al aborto casero, ni son ellas quienes convierten el suplicio físico y mental en castigo y sacrificio por voluntad divina. En un mundo perfecto, podríamos permitirnos el lujo de ignorar que es así: en este, no. No es posible elegir la equidistancia entre Femen y Gallardón, sencillamente porque no son términos equidistantes, como tampoco nosotros somos árbitros de un conflicto en el que no tomamos parte: somos parte del conflicto, siempre. Contendientes. O eso, o víctimas: tú verás. Cierto que hay quien prefiere no verlo, hacer como que se puede elegir la equidistancia, permanecer inmóvil pero cargado de razón, sin haberse equivocado nunca, hasta que se abran los cielos y llueva napalm. No puedo evitar pensar que ese tipo de alma bella es el mismo que se encogió de hombros ante la inhabilitación de Garzón porque Egin, pero también  rehusó condenar el cierre de Egin porque Hipercor. Siempre hay un motivo para no elegir. Mientras haya ADSL, la izquierda líquida podrá vivir en paz sin ensuciarse las manos.

En las últimas horas he oído y leído comentarios que me han dejado literalmente molido. Por criticar, se ha criticado hasta que las chicas de Femen sean atractivas. Mucho me temo que eso sea lo de menos: llevamos años oyendo denigrar a las feministas por feas y asexuadas, y ahora resulta que lo malo es que estén buenas: sospecho que lo único de lo que se las acusa es de ser mujeres. Y ya se sabe: un hombre tiene derecho a insultar, a ser procaz, a vejar a sus semejantes, pero una mujer debe abstenerse de usar esas mismas armas, porque al hacerlo se iguala con el hombre, no iguala al hombre con ella. De pronto he recordado aquella reivindicación del “derecho al mal” que hiciera Amelia Valcárcel: “Si no los podemos hacer tan buenos, hagámonos nosotras tan malas: no exijamos castidad, sino perdámosla; no impongamos la dulzura, hagámonos brutales”.

Lara, Inna, Pauline: me gustan vuestras tetas. Seguid enseñándolas. Sed malas.

5 comentarios en “Llamadme feminazi

  1. anonimo

    Las femen son un grupo formado por un hombre que quería follar, mirar el documental, o sea unas cabezas huecas que de dejaron manipular, su origen es machista.Eso no les quita la razón, y si están buenas pues mejor.Alegran la vista.

  2. Mydok

    Sinceramente, no creo que sea la forma correcta de protestar contra nada, no por temas sexistas, pudorosos o de esos menesteres, si no por temas íntegramente prácticos.

    Intentaré ser claro. Se lo han puesto muy muy fácil para que el tema a tratar sea “TETAS”. Ya ni siquiera importa el mensaje. Si hubieran protestado contra la ley de costas, lo que hubiera transcendido es el mensaje de “TETAS” y eso a ellos les viene muy bien.

    Cuando ya, de primera mano, se lo damos tan fácil para desviar el foco de atención, con la facilidad que tienen estos impresentables para hacerlo con cualquier tema,… Tu misma das un buen ejemplo. Ahora el tema de debate es si las chicas de Femen son guapas, si enseñar las tetas desacredita o no una protesta…

    Quedo claro que esto solo es una opinión personal de escaso valor. Da igual en este país como protestes, que servirá para lo mismo.

    Como último apunte. Me encanta que toda la caspa conservadora se sonrojara por la protesta, cuando estoy seguro que más de uno se fue con la chorra morcillona para casa (o al puti).

    Maldita panda de hipócritas.

  3. La bicha

    Metí un negativo en la red de MNM por el titular, pensando que el mensaje sería justo lo contrario.

    Pero estoy de acuerdo con el post.

    Enhorabuena, da alegría seguir descubriendo blogs sensatos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s