Dylan, o De la frustración

[Este texto, en una versión abreviada, salió publicado en el número 79 de la revista El Cuaderno.]dylan

DYLAN[i], O DE LA FRUSTRACIÓN[ii]

-¿Adónde vas, Espeusipo[iii], con esas prisas? ¿Acaso ya nos hemos movilizado en apoyo a los tebanos?[iv]

-No, que yo sepa, maestro Platón. La ofuscación que me arrastra viene del temido futuro, no del odiado presente.

-¿Y qué nuevas son esas que aún tardarán en producirse?

-Una noticia que ha trascendido gracias al invento de Demócrito[v], ese telescopio[vi] que nos permite asomarnos a los siglos venideros sin ser detectados por sus habitantes.

-En más de un lío nos meterá el dichoso Demócrito si no se muere pronto, el muy imbécil.

-Puede ser, pero no por ello es menos inquietante lo que acaban de decirme. Resulta que dentro de dos mil trescientos años la Academia le dará a un tal Bob Dylan el premio Nobel de literatura. Continuar leyendo “Dylan, o De la frustración”

Cambio de hora

No tengo el día. Mariano Rajoy vuelve a ser presidente del gobierno español, ya no en funciones, aunque eso qué más da, si después de todo su prioridad más inmediata es irse de puente. El PSOE, aquel partido que cacareaba hace unos meses su insobornable identidad de izquierdas frente a la indefinición de Podemos, ha entregado a Rajoy no solo el gobierno de España sino también la cabeza de su propio secretario general y aspirante a presidente y, de regalo, una profesión de inconstitucionalidad en la persona de Adriana Lastra, quien ha afirmado abstenerse “por imperativo”. Y encima nos cambian la hora. Quién necesita Halloween. Continuar leyendo “Cambio de hora”